No la podés creer

uritorcolibrenodoEscribo así, en “caliente”, sin pensarlo demasiado. Necesito compartir la felicidad, porque pasan cosas malas todo el tiempo, pero también pasan cosas buenas todo el tiempo que nadie cuenta.

Cuando me preguntan “¿Por qué usas software libre si la mayoría usa windows? ¿Las empresas “serias” no pagan por su software? ¿Podés hacer lo mismo que hacés con windows usando software libre?” trato de tomarme mi tiempo para pensar las respuestas cuidadosamente, aún a sabiendas de que mi interlocutor/a está esperando un respuesta contundente y concisa: sí/no.

Lo que se pierden mis interlocutoras/es en búsqueda de brevedad, es la oportunidad de ingresar por un ratito al enorme universo que se abrió para mí cuando conocí que existía algo como “cultura libre” y “software libre”.

Mejor dicho, cuando entendí realmente la implicancia del sustrato material de la tecnología y todo el poder que me brindaba saber cómo-funcionan-las-cosas.

20160910_132321

Más allá de la curiosidad y/o el asombro que pueden generar ciertos avances tecnológicos, entender la relevancia de la dimensión material de estos avances no debería ser preocupación exclusiva de la gente que “se dedica a eso”. Sí, ya sé, es un planteo que seguramente leyeron miles de veces en otros lados, algunas veces quizás desde una postura un tanto moralista o extremo paranoica.

Por eso les quería contar las cosas positivas que pueden pasar cuando te dejás llevar por esa ola gigante de gentes, recursos y herramientas que nos ofrece el software libre y su comunidad. En especial lo que me pasó hoy.

Ya les había contado en otro post mi experiencia con SuperCollider (algo bastante específico). Cuestión que hace varios meses vengo masticando sobre unos materiales que tiene Altermundi y sus experiencias de montar redes mesh. Me puse a leer la documentación, a tratar de entender cómo funciona,  calcular cuánto se necesita para hacer una prueba.

20160910_193217

Para no extenderme demasiado y no hablar siempre de mí, voy a decirles que lo intenté, funcionó, y en este momento me estoy tomando una birra para celebrarlo. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el software libre?

En primer lugar, que todo fue posible porque tuve amigxs a la par, ayudando con los cables, los taladros y los fierros. Eso pasa habitualmente cuando compartís convicciones acerca del rol político de lo instrumental. Porque estos caminos suelen ser más difíciles que “comprar repetidores caros” y siempre necesitas amistad con aguante. Pero también hubo gente antes. Mucha gente antes que nosotrxs trabajó en adaptar firmware, en testear routers, en calcular distancias, en simplificar GUI’s, en actualizar la documentación, en hacer una página web, en dibujar, en transmitir la experiencia. Y así como mis amigxs y yo no somos todxs especialistas en redes, seguramente toda la gente que participa de iniciativas como Altermundi también se caracteriza por la mutiplicidad de perfiles.

descontrol

No me voy a cansar de repetirlo: gracias al software libre, después de mucho esfuerzo y de un interés que me llevó a empujar mis propios hábitos y límites, hoy puedo decir que no la podés creer. Que cuando empezaste a leer la documentación nunca te imaginaste que tu nodo iba a funcionar. Que nunca te imaginaste que te ibas a subir a los techos a pesar de tu vértigo y que no podrías describir la sensación cuando a 140mts. de tu antena te pudiste conectar. Que ibas a comprarte un soldador de estaño eléctrico, para armar un pigtail (algo sobre lo que no habías escuchado hablar en tu puta vida). Que ibas a poder explicar lo que es una crimpeadora. Que no te iban a asustar todas esas advertencias reiteradas y desmedidas en los tutoriales para liberar routers que te avisan con luces de neón que es muy probable que vos no lo puedas hacer.

Mi tesis de licenciatura tuvo como tema central los aspectos terapéuticos de la comunicación, haciendo una propuesta teórica para pensar el sentido como don, después de leer mucho Feud, Lacan, Watzlawick y Derrida.

Hoy no me imagino qué hubiera pasado si nunca hubiera pisado ese Windows7 con Ubuntu. Qué hubiera pasado si nunca hubiera aceptado la invitación de Maxi para ir a las reuniones de LibreBase. Qué hubiera pasado si nunca hubiera intentado siquiera comenzar aquel curso virtual de C++.

Hoy no me imagino otra yo que no sea intentándolo, que no sea festejando que somos muchxs y que no estoy sola. Que cuando quiero aprender y hacer con cultura libre nunca estaré sola. Que la mejor lección es que intentarlo vale la pena porque puede fallar, pero cuando funciona, no hay palabras que alcancen. No hay birras que alcancen. Gracias Software Libre, gracias Maxi, gracias Viarava, gracias Altermundi. Hoy soy una mujer muy feliz.

Anuncios

4 pensamientos en “No la podés creer

  1. Felicitaciones!! 🙂
    sugerencia: las perforaciones, que queden para abajo.

    La antenita omni va a funcionar igual y no van a tener riesgo de que se meta agua circulando por los cables hacia adentro de la caja.

    abrazos,
    Nico

  2. Gracias, ya sé que la colgué en responder por acá, pero lo hice por otros medios 😀 Nico: ya dimos vuelta la caja, justo antes de las lluvias!! Gracias por todos los consejos!!

  3. Pingback: Seguir instrucciones… ¿para qué? | Lo que se da, se gana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s